Huancaíno, que con su voz inmortalizó los discos más sonados de la cumbia y folclore peruano. En el Norte, Centro y Sur no se le puede dejar de escuchar. Casi en todos los temas de estos géneros musicales, se complementa la animación del quien supo identificar a cada artista. Hay dicción elegante para rato, que recorre a paso triunfante cada rincón de los escenarios del país.

Del muchachito de los mandados, que compraba la gaseosa, el pan, el periódico para los locutores de la entonces radio 15-50 en la ciudad de Huancayo, pasó a ser sonidista y luego a consagrase como locutor. Es que el amor que le tenía a la radio era tan grande como hasta hoy; que se quedaba casi todo el día en ella, como si fuera su casa, inclusive al inicio, sin recibir pago alguno.

A sus apenas siete años de edad, cuando todavía cursaba el tercer año de secundaria en el Colegio “Santa Isabel” de la «Incontrastable», gustaba participar de los concursos, de los pases que se regalaban en la emisora para asistir al estadio y al cine. Era uno de los primeros en llegar y reclamar el premio. Fue cuando recibió la invitación de Mauro Rosas, locutor de gran trayectoria, para estar como recepcionista de teléfono.

Asimismo, aprendió a montar discos, y se quedó como operador volante. Ya asomaba el éxito sin ni siquiera imaginárselo. Durante 1976 y 1977, hizo también sus pininos como locutor de programas deportivos, acompañaba a los Hermanos Vergara – periodistas deportivos- y se encargaba del cableado para las transmisiones de fútbol. Su inquietud era plena. Su facilidad de llegar rápido a la radio se lograba porque vivía solamente a unos metros.

En la década de los 80’ se le abre la posibilidad, ya como locutor, de incursionar en la música tropical andina. Hizo su primer programa Súper Ritmo, que a medio año cambió a Ritmo y Alegría. Formó el “Trío Corazón” al lado de Leo Montes y Alfredo Chupayo. Más adelante, ingresó a radio Universal durante seis años. Condujo Súper Clan Alegría y La Hora 20, haciendo música de grupos huancaínos como Viento, Archis y Cobra.

Su llegada a Lima sucedió accidentalmente, por haberse quedado dormido en el bus de un grupo que había llegado a Jauja para sus presentaciones. Ese mismo día, se realizaba una conferencia para anunciar el retorno de Alín al Grupo Alegría, Jaime asistió pero no fue bien visto por los promotores que le increparon que hacía en Lima; por lo contrario, se encontró con Maik del grupo Marcahuasi, quien le propuso trabajar.

Su faceta en el mundo del huayno se inicia en 1995, también de forma casual, a través de una recomendación de Oscar Zanabria a Samuel Dolores, promotor de PRODISAR, para conducir el programa exitoso Prodisar y sus Éxitos. Llegó a ser animador de principales estrellas como Alicia Delgado, Sonia Morales, Doris Ferrer, Sósimo Sacramento,Elmer de la Cruz, Marisol Cavero, Miguel Salas,etc.

En este episodio de su vida radiofónica, fue presentado como el animador oficial en Radio Inka, donde trabajó durante 7 años, así como en casi todas las radios del Perú. Su primer viaje al exterior fue a Argentina, junto a Abencia Meza. En el 2001 inició otra travesía al lado de Dina Paucar, complementando su fama como presentador, por mencionar llegó a países como Chile, Bolivia, Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, España, Italia y otros.

Como los sucesos buenos que le han sucedido, hay algunos que no le fueron del todo bien, y estos se produjeron en accidentes, en especial  por la agenda recargada que siempre lo acompañó. Viajar de un lugar a otro, a seguir promocionando a diferentes artistas, le ocasionó malos momentos. En el 2018 tuvo el más grave, que le costó un tiempo de recuperación, así como también por la muerte de su hijo mayor.

Este 2020, cumple 42 años de vida radial, como si fuera ayer, recuerda pasajes de su actividad que hoy viene plasmando en lo artístico, comercial y especialmente en lo cultural. Hace poco, hizo una gira internacional a los Estados Unidos al lado de la reconocida Dina Paucar. En agosto, sumará otra temporada de aniversario, como siempre irradiando calidad y finura a esa animación como los grandes maestros lo saben hacer.